En The Hunger Project reconocemos que la gente con hambre no es el problema, sino que es la solución. Son seres humanos valientes que usan su creatividad, habilidades y recursos cotidianamente, luchando para construir vidas de dignidad y confianza en sí mismos.

El hambre no existe por falta de alimentos. El origen es mucho más profundo y se vincula con la falta de democracia (Francis Moore-Lappé, 1991). El hambre y la pobreza están intrínsecamente ligados a otras problemáticas, que incluyen los derechos de las mujeres y las niñas, oportunidades de ingresos, salud, educación, justicia social, medio ambiente y el cambio climático.

820 millones

De personas hoy viven con hambre crónica en una crisis sanitaria global sin precedentes.

60%

De las personas que viven con hambre, son MUJERES.

98%

De las personas desnutridas viven en países en desarrollo.

El hambre no se trata solo de comida. La solución al hambre no se trata de donaciones y un enfoque de arriba hacia abajo, sino de un enfoque de abajo hacia arriba que comienza con las mujeres, trabaja con el gobierno local y moviliza a las comunidades para tomar acciones sostenibles encaminadas a lograr su autosuficiencia.

En The Hunger Project repensamos en las posibles soluciones para acabar con el hambre en el mundo. Es por ello que acompañamos procesos con un enfoque innovador y holístico. Sabemos que acabar con el hambre es posible cuando se acompañan los procesos a través de 3 elementos críticos:

Conoce cómo las lideresas de las comunidades son catalizadoras poderosas para terminar con el hambre y la pobreza en comunidades de los Altos de Chiapas y la Sierra Mazateca en nuestro próximo FBLive.

Este Día Mundial Contra el Hambre, miramos el paisaje que cambia rápidamente del hambre y la pobreza.

De acuerdo a las últimas cifras del Programa Mundial de Alimentos (WFP en sus siglas en inglés), indican que las vidas y los medios de subsistencia de 265 millones de personas en los países de ingresos bajos y medianos estarán gravemente amenazados a menos que se tomen medidas rápidas para enfrentar la pandemia, en comparación con los 135 millones actuales.

El WFP indica que en el mapa del hambre en el mundo antes de la pandemia muestra una geografía en la que la mayoría de las personas afectadas se encuentra en países arrasados por los conflictos (77 millones), el cambio climático (34 millones) o la crisis económica (24 millones).

Eso es casi el doble del número publicado recientemente en el Informe mundial sobre crisis alimentarias 2020, que estima que 135 millones de personas en 55 países enfrentan actualmente un hambre aguda como resultado principalmente del conflicto, los efectos del cambio climático y las crisis económicas.

Alrededor de mil millones de personas no tienen suficiente consumo de alimentos en los países de ingresos bajos y medios bajos.

En los últimos 30 años, la experiencia de The Hunger Project México ha demostrado que la ruta más directa y duradera hacia el desarrollo sostenible, para acabar con el hambre, es a través de la voluntad, el compromiso y la capacidad de las personas.

Las leyes y tradiciones sociales impiden que las personas tengan confianza en sí mismas. Los programas de ayuda con frecuencia se organizan, inadvertidamente, para reforzar la dependencia, la desigualdad y aún la corrupción que da origen al hambre. Estos son los asuntos que deben resolverse para terminar con el hambre .

Por todas estas razones, The Hunger Project concentra sus esfuerzos en el desarrollo rural liderado por las comunidades en México y alrededor del mundo.

El desarrollo agrícola en áreas rurales funciona como un mecanismo para asegurar la alimentación, el crecimiento económico, desarrollo de diferentes sectores y reducción de la pobreza, beneficiando a comunidades rurales y urbanas (von Braun et al 2003 and Båge 2004).

La agricultura depende de las condiciones ambientales y de la disponibilidad y calidad de los recursos naturales, siendo muy sensible a la variabilidad climática y al cambio climático. El cambio climático puede tener consecuencias significativas sobre la producción, sobre los medios de vida de las personas que dependen de la agricultura, y sobre la seguridad alimentaria y nutricional de la población en general .

Logremos juntas y juntos que 4.7 millones de personas indígenas y rurales en extrema pobreza y muy alta marginación, vivan libres de hambre y pobreza con buena gobernanza.


Construyamos algo juntas y juntos