Evaluación desde las y los que habitan los territorios.

Participación de THP-México en la Conferencia Internacional de Evaluación 2021.

Durante la semana del 8 al 12 de marzo, se llevó a cabo la Conferencia Internacional de Evaluación 2021, organizado por ACEVAL y la Secretaría Técnica de Planeación y Evaluación del Estado de Yucatán, con el objetivo de “Fortalecer el uso de la evaluación mediante el intercambio de conocimiento, buenas prácticas y experiencias de monitoreo y evaluación en América Latina, en el marco de una realidad compleja y frente al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”.

Dentro del eje  “Uso de la Evaluación en OSC y su contribución a la mejora de los proyectos y programas”, presentamos nuestras reflexiones y acciones sobre el “Monitoreo, evaluación y aprendizaje basado en el Desarrollo Liderado por las Comunidades con Perspectiva de Género hacia la autosuficiencia”. 

Evaluación en territorio y en línea.

El Desarrollo Liderado por las Comunidades con Perspectiva de Género (DLCPG) constituye el modelo de trabajo de THP y recopila la experiencia adquirida en campo en 11 países en África, Asia y Latinoamérica, para transformar de forma sostenible las causas estructurales que generan desigualdades.

El logro de la misión de THP implica apostar por el talento humano,  hacer un uso estratégico de los recursos económicos y  técnicos. Por ello, se realizan evaluaciones sistemáticas y regulares a nuestros programas que permiten analizar los avances, resultados y obstáculos de las acciones implementadas.

El panel, parte de 1 de los 8 bloques simultáneos que se realizaron, bajo la moderación de Gabriela Renteria fue compartido con:

Panel Virtual
  • Javiera Reyes Tejos (Fundación para la superación de la Pobreza) conversando de la “Evaluación Participativa en Contexto de Crisis: Retos y Desafíos”
  • Cecilia Delaney Delaney (Inclusión y Equidad) compartiendo “Reflexiones sobre los usos de la evaluación de programas y proyectos para la transformación social en la organizaciones de las organizaciones de la sociedad civil en América Latina y el Caribe)
  • Bernardo Tarango Esquivel (CerSocial, A.C.) Machincuepa Circo Social, A.C. hablando de la “Evaluación de la experiencia de Machincuepa Circo Social, A.C. como herramienta para la prevención de situaciones de riesgo en adolescentes y jóvenes en México”

Cada experiencia resaltó la importancia de la participación de la población con quien se trabaja para evaluar, analizar  y ajustar las acciones conjuntas que permitan impulsar estrategias más desde miradas de colaboración que fortalezcan el liderazgo de las personas como agentes activos y no como receptores pasivos.

Adicionalmente se mencionó la ventaja de poder usar herramientas digitales para el levantamiento de información, particularmente durante 2020 donde las pandemia permitió impulsar con mayor ahínco la transición al mundo digital. Sin embargo, al mismo tiempo se habló del gran reto que esto representa en América Latina considerando las grandes desigualdades con el claro ejemplo de la brecha digital para muchas poblaciones.

El Monitoreo, Evaluación y Aprendizaje participativo permite no sólo medir el impacto de los objetivos y estrategias de las  Organizaciones, sino también saber si se están cumpliendo con las expectativas, necesidades y objetivos planteados desde las comunidades.

La habilidad para monitorear actividades, evaluar logros y contratiempos es crucial en el camino hacia la autosuficiencia. A través de estrategias proactivas e interactivas, las personas dentro de la comunidad que no suelen abordar los problemas colectivos cuantitativamente, se les encamina para interpretar, discutir y alinear los resultados de los datos con sus experiencias personales, compartiendo luchas y logros entre los miembros de su comunidad.

En The Hunger Project, estamos comprometidos a aprender de los resultados para mejorar continuamente los programas en beneficio de nuestros socios comunitarios. En 2019, encargamos una evaluación externa para dos de nuestros sitios epicentro, tres años después de que declararon su autosuficiencia. Los resultados del estudio brindan evidencia que respalda la efectividad y sostenibilidad de nuestro enfoque, así como recomendaciones significativas sobre cómo podemos seguir mejorando.

Desde esta mirada, vale la pena continuar preguntándonos cómo Organizaciones de la sociedad civil en cualquiera de nuestros ámbitos de acción: 

¿Mis acciones y programas realmente ponen al centro a las personas retomando conocimientos y saberes locales? ¿Abordan las problemáticas identificadas de la comunidad? ¿Los temas a tratar son culturalmente pertinentes? Esto puede permitirnos transitar hacia que la voz de las comunidades verdaderamente esté al centro y las OSC nos volvamos aliados en los espacios de toma de decisión más que intermediarios de las voces locales.   ¿Transformar el desarrollo local requiere de elementos externos o catapultar los internos? ¿El modelo de desarrollo actual debe evolucionar o transformarse?