Agricultura familiar en manos de la mujer rural

El papel que desempeñan las mujeres y niñas en la agricultura, asegura la sostenibilidad de los hogares en comunidades rurales. A pesar de que poco a poco se le ha reconocido, su trabajo, sus necesidades y derechos siguen siendo invisibilizados.

Las mujeres campesinas tienen dentro de sus tareas cotidianas aquellas relacionadas con la agricultura, la producción, la artesanía, pero lamentablemente no tienen los recursos necesarios ni la voz para poder garantizar su bienestar y el de sus familias y comunidades. En México, las mujeres rurales trabajan 89 horas semanales, 31 horas más que los hombres, pero el 38% de las mujeres campesinas no tiene ingresos propios frente al 14% de los hombres en América Latina y el Caribe.

Son las mujeres rurales las productoras de alimentos y guardianas de la salud fam

iliar, sin embargo al momento de distribuir los presupuestos, son las que menos voz tienen. Generalmente en la toma de decisiones, los hombres buscan favorecer el aspecto productivo, dejando en segundo plano la salud familiar.

Promover un contexto favorable que detone el empoderamiento y liderazgo de las mujeres rurales es fundamental. A través de los siguientes puntos clave, podemos detonar el cambio.

  1. Mamá_MRReconozcamos los derechos de la mujer campesina: La desigualdad de género es la principal razón por la que ellas no acceden ni ejercen sus derechos humanos básicos, como por ejemplo el derecho a la alimentación, de acceso a agua y saneamiento, educación y salud, y una vida libre de violencia. Lafalta de acceso a las mismas oportunidades que tienen hombres, viola los derechos humanos de las mujeres rurales.
  2. Reconozcamos el papel de la mujer rural en el derecho a la alimentación: De cumplirse los derechos de las mujeres rurales se podría producir entre 20-30% más de alimentos, por lo que es urgente reconocer su aportación para asegurar el derecho a la alimentación, la producción de alimentos y la adaptación al cambio climático. El mundo no logrará erradicar el hambre y la pobreza extrema si no garantiza a las mujeres los recursos necesarios – como acceso a la tierra – para lograr el derecho a la alimentación.
  3. Promovamos el empoderamiento económico de las mujeres: Las mujeres rurales son agentes clave en el desarrollo económico, social y ambiental de sus comunidades. Por lo tanto es clave que cuenten con acceso a la educación, empleos dignos y los ingresos necesarios para garantizar su bienestar.
  4. Promovamos la participación política de las mujeres rurales: Es igualmente urgente que las polític12 de abril del 2017 fotografia de Estrella Gonzalez mostrando su dibujo que elaboro en hoja blanca sobre la violencia que se presenta en su escuela secundaria.as públicas promuevan el liderazgo y el empoderamiento de las mujeres rurales. La gran mayoría de las políticas públicas vigentes distribuyen recursos financieros con enfoques asistencialistas sin generar los cambios necesarios a largo plazo. También discriminan a las mujeres considerando sus actividades como marginales y relegando a las mujeres a la esfera doméstica. Por lo tanto, es necesario que las mujeres participen activamente en el diseño, implementación, monitoreo y evaluación de las políticas dirigidas a ellas mismas.
  5. Reconozcamos el papel central de las mujeres rurales en la implementación de la Agenda 2030: desde hace dos años, el gobierno mexicano tomó el compromiso de avanzar hacia la igualdad de género y los derechos de las mujeres, temas transversales en la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Los objetivos destacan las metas de poner fin al hambre y erradicar la pobreza en todas sus formas y en todo el mundo, y proclaman la necesidad de alcanzar la igualdad de género y empoderamiento de todas las mujeres y las niñas para lograr un mundo libre de hambre y de pobreza extrema. La bandera de los ODS es que nadie se quede atrás en materia de desarrollo sostenible, sobretodo las mujeres y niñas en todo el mundo, incluyendo las mujeres rurales.