Empezamos con las Mujeres

huertos2 SLPEl empoderamiento de las mujeres es clave para el desarrollo. Existe evidencia abrumadora y nuestra experiencia nos ha demostrado que el fin del hambre mundial no puede ser alcanzada si la desigualdad de género persiste. Creemos que una parte esencial para terminar con la pobreza es causar un amplio cambio social hacia la igualdad de género. Las mujeres tienen la mayor responsabilidad de garantizar las necesidades básicas de la familia, y aún así,  se les niega sistemáticamente los recursos, la libertad de acción y voz en la toma de decisiones para cumplir con esa responsabilidad.    

Más del 60% de la población mundial que sufre de hambre son mujeres.

La gran mayoría de las personas viviendo en situación de pobreza son mujeres. Dos tercios de los analfabetos del mundo son mujeres. La mayoría de las niñas y niños en edad escolar obligatoria que se encuentran fuera de las aulas de clase son niñas. Las niñas de zonas rurales o en conflicto, sobretodo las que pertenecen a minorías éticas y lingüísticas, o quienes presentan alguna discapacidad o tienen VIH, constituyen los grupos más rezagados en acceso a la IMG_2449educación.

Alrededor del mundo, millones de personas comen dos o tres veces al día, pero un porcentaje significativo de las mujeres comen sólo una vez. Muchas mujeres se privan incluso de alimento para asegurarse de que sus hijos se alimenten. Estas mujeres ya están sufriendo los efectos de una grave desnutrición, lo que inevitablemente va a ser el destino de sus hijos también.

THP-México cree firmemente que empoderar a las mujeres para que sean agentes de cambio es un elemento esencial para lograr el fin del hambre y la pobreza.

IMG_4715Dondequiera que trabajemos, todos nuestros programas tienen una fuerte perspectiva de género con el objetivo de acompañar a las mujeres rurales en el desarrollo de su liderazgo.
Creemos que las mujeres rurales e indígenas, tradicionalmente excluidas de la participación y voto, tienen que estar al centro del proceso de toma decisiones en sus comunidades para que el desarrollo local sea una realidad.

Estos son algunos de los resultados de los programas de THP-México que empoderan y detonan el liderazgo de las mujeres rurales e indígenas:

– Al contar con una formación adecuada en agricultura ecológica, y soberanía alimentaria, las mujeres productoras de alimentos pueden reflexionar y ver el beneficio de no sólo alimentar de una manera adecuada a sus familias, sino también de la posibilidad   de venta de los excedentes de sus cosechas.
Los programas THP de Empoderamiento para la Nutrición Adecuada y Empoderamiento Económico Comunitario Sustentable permiten a las mujeres participar en actividades de generación de ingresos para aumentar los mismos e invertir en sus familias y comunidades.

– Nuestro programa para el Liderazgo de las Mujeres ha desencadenado el liderazgo de centenas de mujeres para convertirse en agentes clave de cambio en sus comunidades.cooperativa elige a un nuevo consejo2
Muchas de éstas mujeres han sido elegidas para participar en los consejos locales, otras están formando cooperativas y han empezado a participar en comités comunitarios para asegurar que sus voces sean escuchadas en los niveles superiores de gobierno.

– Nuestro programa de Incidencia en Políticas Públicas apuesta a la participación de  mujeres rurales, productoras e indígenas en espacios de encuentro, reflexión y empoderamiento a nivel local, regional, federal e internacional. A través de este programa, en 2015, socias THP de las comunidades rurales han participado como panelistas en espacios como el Foro de Agricultura Rural, Campesina e Indígena en el Senado mexicano, el Encuentro Continental de Mujeres Indígenas de las Américas en Guatemala y la Conferencia de las Partes (COP21) en París. Estas intervenciones han permitido que las voces de las mujeres rurales hagan eco hasta llegar a los gobiernos.

Los estudios demuestran que el empoderamiento de las mujeres impacta a toda la sociedad: hombres, mujeres, niñas y niños. Sus familias son más saludables, más niñas y niños van a la escuela, la productividad agrícola aumenta y crecen los ingresos. En resumen, sus comunidades se vuelven más autosuficientes.