Lactancia Materna Exclusiva: Una Cuestión de Derechos

Lactancia Materna 2Del 1º al 7 de Agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna Promovida por Unicef y la Organización Mundial de la Salud (OMS). The Hunger Project se suma a esta iniciativa al considerar la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses, una estrategia indispensable, efectiva y de bajo costo para erradicar el hambre y la desnutrición a  nivel mundial.

Los beneficios de la leche materna no tienen sustituto, ya que ésta contiene todos los nutrientes que el recién nacido necesita además de ser la única fuente de anticuerpos para contrarrestar enfermedades. Por otro lado la lactancia materna exclusiva previene las enfermedades relacionadas a la desnutrición aguda, como la diarrea crónica y según datos de la OMS podría salvar hasta 220,000 vidas al año.

La lactancia también tiene varios beneficios para las madres ya que previene el cáncer de mama, de ovario y ayuda a las mujeres a recuperar su peso más rápidamente, contribuyendo así a combatir la obesidad.

La buena nutrición durante los primeros 1000 días de vida de una persona son críticos para su desarrollo físico y cognitivo, ya que los daños ocasionados por carencia de nutrientes durante este periodo son irreversibles. La lactancia materna juega un papel clave en este proceso al contener todos los nutrientes necesarios para el óptimo desarrollo del infante. La buena nutrición durante los primeros 1000 días de una persona pueden erradicar la desnutrición infantil al mismo tiempo que puede llegar a elevar el PIB de un país entre 2 y 3% al mejorar el potencial de los individuos respecto a sus logros educacionales y de sus ingresos.

A nivel mundial sólo 40% de los bebés son alimentados exclusivamente con leche materna durante los primeros 6 meses de vida. Esta cifra sigue disminuyendo y México no es la excepción. Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Esanut) a nivel nacional, la lactancia materna exclusiva se redujo de 22.3% al 14.5% debido principalmente a la ingesta temprana de leche de fórmula y el consumo de agua. A nivel rural esta cifra ha disminuido aún más al pasar de 36.9% a 18.5%.

Actualmente las cesáreas programadas, el biberón y la fórmula se han construido como símbolos de practicidad, modernidad y progreso, cuando en realidad pueden representar un riesgo en la salud de los recién nacidos. La leche de fórmula, por su contenido de azúcar, es una de las causas de la epidemia de obesidad y diabetes por la que atraviesa nuestro país actualmente. Aunado a esto, la leche de fórmula presenta un mayor riesgo para los infantes de madres de bajos ingresos, ya que en muchas ocasiones se reciben muestras de manera gratuita para promover su consumo, en lugar del de la leche materna y acostumbran al bebe a sabores intensos. Posteriormente al no contar con los recursos para obtener la fórmula, se empieza a diluir, reduciendo aún más su contenido nutricional.  En otros casos el agua que se utiliza para la fórmula no tiene el nivel de higiene y purificación necesarias y provoca enfermedades graves a los infantes.

Otro factor que influye en la disminución de la lactancia materna exclusiva son las condiciones laborales de las mujeres, que en la mayoría de los casos no permiten que una madre pueda amamantar a su bebé durante 6 meses.

Por estos motivos es que en The Hunger Project planteamos que la cultura alrededor de la lactancia materna es algo que se tiene que transformar y permear, no sólo entre las madres lactantes, sino en muchos niveles de la sociedad, principalmente el gobierno. La lactancia materna es una derecho tanto de las madres como de los infantes y hay que trabajar para que la sociedad se adapte para que se pueda cubrir esta necesidad primordial.

El gobierno tiene un papel fundamental dentro de este proceso y es por eso que en The Hunger Project hacemos un llamado que sea una prioridad a nivel nacional y que el fomento a la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses se incluya en los Planes de Desarrollo y en la Cruzada Nacional Contra el Hambre, así como que se invierta en infraestructura que permita que se pueda llevar a cabo esta práctica.

Además la lactancia materna tiene un gran impacto directo en el mejoramiento de la salud pública y por lo tanto de la economía, con una inversión mínima ya que esta práctica es gratuita. Como estipula la Esanut “El apoyo, protección y promoción de la lactancia materna en México es una de las acciones más costo-efectivas para mejorar la salud y supervivencia del niño menor de dos años. Su inclusión y mantenimiento en la agenda pública de salud será uno de los aciertos más eficaces en términos de salud pública”.