Tenemos Más Riquezas de las que Pensábamos…

Con el propósito de detonar la soberanía alimentaria y nutricional entre nuestros socios de las comunidades de la Sierra Mazateca se llevó a cabo durante 3 días la Jornada de Nutrición, Género y Soberanía Alimentaria que incluyó diversas actividades como la creación de huertos comunitarios y compostas, elaboración de recetas de manera colectiva y reconocimiento del papel clave de la mujer dentro de la nutrición de la familia.

El taller inició con el reconocimiento del aporte de las mujeres en las diferentes áreas de la sociedad y el papel fundamental que tienen en la alimentación y nutrición de sus familias especialmente en los primeros mil días de la vida de sus hijos. Nuestro aliado Raúl Medina de la Organización Suelo Feliz, facilitó los talleres de huertos y nutrición, en los cuales comenzó por exaltar la riqueza por la que se encuentran rodeados los habitantes de las comunidades del Municipio de San José Tenango. Para muchos de nuestros socios fue una revelación el distinguir que la riqueza nutricional se puede encontrar tan cerca como su patio trasero y que por el contrario, en las ciudades puede existir la escasez. Otra distinción importante fue el de soberanía alimentaria, que significa que nosotros somos los únicos dueños y responsables de lo que comemos y que somos capaces de decidir de donde lo obtenemos. Dentro de este espacio también se enfatizó la relación que tiene la gente en comunidades rurales  con la naturaleza,  se puso en alto el orgullo por su cultura, por su riqueza natural, por su manera de sembrar, su identidad con los alimentos y su conexión con la tierra.

A raíz de las pláticas de nutrición, nuestros socios distinguieron la diferencia entre alimentarse y nutrirse, y que una alimentación nutritiva no necesariamente implica un mayor costo si se cultivan la mayoría de los productos.

El segundo día se instalaron terrazas de cultivo demostrativas en la comunidad de Cerro Alto para que luego fueran replicadas en las comunidades vecinas. Asimismo  durante los tres días se cocinaron colectivamente recetas ricas y nutritivas con ingredientes locales tales como acelgas, calabazas, huevos, ejotes, maíz, frijol, etc. De esta manera las mujeres aprendieron e intercambiaron recetas fáciles y deliciosas con alto valor nutricional.

El  tercer día se impartió capacitación en la elaboración de compostas para que a través del abono se cierre el ciclo y y se le regrese a la tierra sus nutrientes. De esta manera nos hacernos responsables de que el suelo sea feliz para que siga proveyendo.

La implementación de huertos y la mejora de la alimentación de los miembros de las comunidades son grandes pasos hacia la sustentabilidad y la autosuficiencia en las comunidades de la sierra Mazateca, quienes hoy han descubierto que son más ricos de lo que pensaban.