El fin del hambre en la Sierra Tarahumara

(Imagen propiedad de EtnicSexualidad)

A propósito de la terrible situación que se vive en la Sierra Tarahumara, queremos expresar nuestra más sincera admiración y reconocimiento ante la solidaridad del pueblo mexicano siempre dispuesto a contribuir durante una emergencia. Sin embargo, debemos preguntarnos, ¿Qué va a pasar cuando toda la comida enviada se termine?

Así como ahora pueden ser sumamente útiles y necesarias estas acciones de emergencia, estas medidas no solucionan el problema de raíz y mucho menos de forma sostenible. Debemos entender cuáles son las verdaderas causas que han mantenido esta situación así por años y empezar a transformarlas. Realizar cambios estructurales. ¿No es absurdo que México, un país con tantos recursos naturales, humanos y económicos siga contando con poblaciones que tienen condiciones de vida similares, o peores, que algunos países Africanos que no cuentan ni con la mitad de nuestros recursos naturales? Como sociedad necesitamos aprender que el asistencialismo debe ser temporal, e invertir en soluciones que vayan a la base del problema.

La hambruna es una situación que se da cuando un país o zona geográfica no posee suficientes alimentos y recursos para proveer alimentos a la población. Menos del 10% de las personas que pasan hambre en el mundo mueren por una hambruna (FAO 2010). El otro 90% muere por hambre crónica. El hambre crónica no se debe simplemente a la falta de alimentos, es el resultado de una estructura social donde ciertos grupos, en especial indígenas y mujeres, no participan del desarrollo salvo por programas paternalistas y asistencialistas de corto alcance, sin poder potencializar sus enormes capacidades. Se produce cuando las personas carecen de oportunidades para obtener ingresos suficientes, para educarse y desarrollar sus capacidades, para satisfacer las necesidades básicas de salud y tener una voz en las decisiones que afectan a su comunidad, cuando hombres y mujeres no tienen los mismos derechos ni participan equitativamente en la toma de decisiones.

Las comunidades en la Sierra Tarahumara tienen la capacidad tanto física como intelectual para salir de la pobreza, pero al ser considerados como beneficiarios pasivos, se aplasta su dignidad, se fomenta la resignación y se destruye cualquier sentido de autosuficiencia o autonomía que es el recurso más preciado para terminar con la pobreza.

Es fundamental mantener esta respuesta ciudadana para generar esos cambios estructurales, con programas gubernamentales que sean planeados de acuerdo al contexto y a las demandas de la gente en cada región. Apreciar y reconocer a los pueblos indígenas en México, y fomentar acciones que fortalezcan las capacidades de las mujeres y hombres viviendo en pobreza, para que sean ellas y ellos participantes activos de su propio desarrollo. Es urgente quitarnos esa costra de la tolerancia y dejar de considerar a la pobreza como parte del panorama nacional.

Te invitamos a conocer nuestra metodología en “Qué hacemos” para que te unas y participes en nuestro movimiento. Realmente te necesitamos. Sólo a través de medidas incluyentes, es que se logrará el fin sustentable del hambre y la pobreza tanto en la Sierra Tarahumara, como en el resto del país.