Exposición fotográfica de socias tsotsiles

A mediados de 2008, THP México llegó a los Altos de Chiapas para trabajar con la cooperativa de textiles J’pas Joloviletik, conformada por 240 mujeres tsotsiles de 26 comunidades.

Desde que inició la colaboración, las mujeres dieron pasos importantes en la búsqueda de su desarrollo: iniciando un proceso intensivo de alfabetización y castellanización; plantando huertos familiares; creando nuevos reglamentos y procedimientos administrativos; y realizando análisis clínicos como punto de partida para una campaña de salud.

Mientras las mujeres iban avanzando en sus prioridades, se distinguió la necesidad de documentar los logros que iban obteniendo, llegando a la conclusión de que sería un proceso sumamente empoderador que la documentación fuera realizada por ellas mismas, de manera que pudieran reflexionar sobre sus avances y celebrar sus logros.

Con esa misión en mente, en abril de 2010, se lanzó una invitación a través de las redes sociales para que más personas pudieran contribuir con este proyecto y en menos de dos semanas, se lograron conseguir catorce cámaras fotográficas y diez cámaras de video.

En un principio muchas de las mujeres ni siquiera habían visto una cámara fotográfica, y resultó todo un reto vencer el miedo de tomar la cámara pues se sentían incapaces de comprender su propósito y su funcionamiento. Durante tres meses fueron perdiendo el temor a tomar la cámara entre sus manos, proyectando imágenes relajadas y divertidas. Y fue en los meses de julio y agosto que dieciocho de las mujeres recibieron capacitación intensiva de dos voluntarias profesionales de la fotografía.

Las mujeres aprendices demostraron ser unas fotógrafas extraordinarias, ávidas de dar a conocer su mundo rompiendo las barreras del lenguaje y el analfabetismo. Como muestra de esa determinación, 9 de ellas decidieran montar una exposición de sus fotografías, creando los marcos por cuenta propia con su gran talento y creatividad.

En noviembre del 2010 lograron su más grande reconocimiento cuando una fotografía de Elvira Patishtán López, mujer chamula de la comunidad de Bautista Chico, fuera elegida como primer lugar en el concurso de fotografía del Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI) que premia acciones innovadoras de la sociedad civil. El premio consistió en 20 mil pesos, que Elvira y las demás fotógrafas han utilizado para proyectos que puedan transformar a su cooperativa.

Las nuevas fotógrafas tienen ya varios planes a futuro, planteándose como un primer paso, enseñar al resto de sus compañeras a hacer  fotografías, visitando a los doce grupos de trabajo que conforman la cooperativa para compartir sus conocimientos. Ahora buscan capacitarse en la elaboración y edición de videos, teniendo como primer proyecto la realización de un documental sobre la historia de la cooperativa y la historia de cada grupo de trabajo. Con esta iniciativa las mujeres reconocen y recuperan su dignidad, mostrando un profundo orgullo por lo que son y representan.

In 2008, THP Mexico came to Los Altos de Chiapas to work with the women from the J’Pas Joloviletik cooperative, formed by 240 women from 26 tsotsil communities.

Since the collaboration began, women made important steps in the pursuit of their own development: starting an intensive spanish learning, planting gardens, creating new rules and administrative procedures, and performing laboratory tests as a first step for a health campaign.

While women were advancing in their priorities, they distinguished the need to document the achievements that were obtained, reaching the conclusion that it was an extremely empowering the documentation would be made by themselves, so they could reflect on their progress and celebrate their achievements.

With that mission in mind, in April 2010, THP send an invitation to people through social networks to join project and in less than two weeks, the organization receive fourteen cameras and ten video cameras.

At first many of the women had not even seen a camera, and a challenge was overcoming the fear of taking the camera as they felt unable to understand its purpose and function. For three months they lost the fear to take the camera in their hands, and start to have fun projecting images. And it was until the months of July and August that eighteen of the women received intensive training by two professional photographers working as volunteers.

Women apprentices proved to became remarkable photographers, eager to publicize their world breaking language barriers and illiteracy. As a sign of that determination, 9 of them decided to mount an exhibition of their photographs, creating frameworks by themselves with their great talent and creativity.

In November 2010 achieved his greatest recognition when a photograph of Elvira López Patishtán woman Chamula Chico Baptist community, was chosen as first place in photo contest of the Mexican Center for Philanthropy (CEMEFI) that rewards innovative actions by the civil society. The prize was 20,000 pesos, Elvira and other photographers have used for projects that could transform the cooperative.

New photographers already have several plans for the future, considering as a first step, teach the rest of her community partners to take pictures, visiting the twelve working groups from the cooperative to share their knowledge. Now they are seeking to learn video production, having as their first project to make a documentary about the history of the cooperative and the history of each working group. With this initiative women recognize and regain their dignity, showing a deep pride in what they are and represent.